La lectura y cometario de la Redefinición de las prácticas artísticas en el siglo XXI, de La Société Anonyme (http://aleph-arts.org/pens/index.htm), nos ha aportado una visión amplia del contexto en el que se inscriben, sus formas de darse, y la manera en la que se insertan en el capitalismo avanzado (¿tardio?). La concreción de sus 34 puntos revisa de manera intensa la evolución de figura del artista y de su producción, la decadencia de la re-presentación en beneficio de la presencia en el sentido de acontecer, el orden de los objetos, especialmente de “objeto estético” y de la autonomía frente a este de la producción de sentido, la fabulación del mecanismo de la lógica antitética y de la falsificación de los procesos de producción al margen del mercado y al margen de lo público, la cuestión de la propiedad intelectual, la responsabilidad adquirida en cuanto a la producción de formas de socialización e individuación, y la estetización difusa del mundo contemporáneo.
Puesto a elegir una cita, extraigo la que sigue con el ánimo de concretar un espacio de producción que aliente la precipitación de proyectos y propuestas.
“ …El poder de la imagen, de la «cultura visual» al respecto es casi absoluto y los productores de esa «cultura visual» harían bien en conocer y asumir la desmesurada importancia que ella ha adquirido, y en consecuencia, su creciente (una responsabilidad para la que, todo debe ser dicho, no siempre se encuentran suficientemente preparados).
27. Por tres vías diferentes las nuevas prácticas artísticas están asumiendo esa responsabilidad. En primer lugar, por la vía de la narración. La utilización de la imagen-técnica y la imagen-movimiento, en su capacidad para expandirse en un tiempo-interno de relato, multiplica las posibilidades de la generación de narrativas. En segundo lugar, por la vía de la generación de acontecimientos, eventos, por la producción de situaciones. Mas allá de la idea de performance –y por supuesto mucho más allá de la de instalación- el artista actual trabaja en la generación de contextos de encuentro directo, en la producción específica de micro-situaciones de socialización. La tercera vía es una variante de ésta segunda: cuando esa producción de espacios conversacionales, de socialización de la experiencia, no se produce en el espacio físico, sino en el virtual, mediante la generación de una mediación.”
Puesto a elegir una cita, extraigo la que sigue con el ánimo de concretar un espacio de producción que aliente la precipitación de proyectos y propuestas.
“ …El poder de la imagen, de la «cultura visual» al respecto es casi absoluto y los productores de esa «cultura visual» harían bien en conocer y asumir la desmesurada importancia que ella ha adquirido, y en consecuencia, su creciente (una responsabilidad para la que, todo debe ser dicho, no siempre se encuentran suficientemente preparados).
27. Por tres vías diferentes las nuevas prácticas artísticas están asumiendo esa responsabilidad. En primer lugar, por la vía de la narración. La utilización de la imagen-técnica y la imagen-movimiento, en su capacidad para expandirse en un tiempo-interno de relato, multiplica las posibilidades de la generación de narrativas. En segundo lugar, por la vía de la generación de acontecimientos, eventos, por la producción de situaciones. Mas allá de la idea de performance –y por supuesto mucho más allá de la de instalación- el artista actual trabaja en la generación de contextos de encuentro directo, en la producción específica de micro-situaciones de socialización. La tercera vía es una variante de ésta segunda: cuando esa producción de espacios conversacionales, de socialización de la experiencia, no se produce en el espacio físico, sino en el virtual, mediante la generación de una mediación.”
El documento visual que proyectamos en la primera sesión fue La jetée (1962) de Chris Marker. La forma en la que afronta su propia configuración, filmación de fotografías fijas que altera la cualidad más evidente del cine, la imagen movimiento, construyendo la película como una fotonovela. Al tiempo que su relato de ciencia ficción, en el que se exponen cierta instrumentalización de la conciencia, completa una obra que se concreta sobre sí misma en su relación con la imagen técnica.







1 comentario:
La mirada siempre velada de los personajes, la mirada velada que es metáfora, que lleva a la vigilia y al espesor que sucede entre el sujeto y su imajen reflejada en un espejo. Imaginario brutal el de Chris Marker, me quedé hecho una mierda, pasó ante mis ojos y en el mismo instante se fue, qué preciosidad. Ya no en mi apoteosis como espectador sino en mi plena conciencia de la falla... lo inalcanzable...
se agradece
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